FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
AREA SOCIAL, COMUNITARIA Y HUMANISTICA
CATEDRA SALUD PÚBLICA
PRESENTE Y FUTURO DE LA SALUD PÚBLICA. UNA MIRADA CRÍTICA DESDE LA MEDICINA SOCIAL
Esta ponencia retoma la hecha por el autor denominada El reto por desarrollar una salud pública en contraposición a una salud privada, presentada en el Panel “Futuro de la Salud Publica” en el marco de la XXI reunión de la Asociacion Latinoamericana de Escuelas de Salud Pública – ALAESP. Rio de Janeiro, agosto 20 de 2006.
Mauricio Torres Tovar
2 Médico, Salubrista Ocupacional. Coordinador General de la Asociación Latinoamericana de Medicina Social (ALAMES) y miembro del Movimiento Nacional por la Salud y la Seguridad Social de Colombia. Correo: coordinadorgeneralalames@yahoo.es
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Si no pensamos el futuro solo sobreviviremos el presente
Cornelio Castoriadis
"(…) las contrahegemonías, capaces de desafiar efectivamente la hegemonía dominante, nacen de la realidad y de las vivencias cotidianas
Antonio Gramsci
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La reflexión sobre el presente y futuro de la salud pública viene siendo un tema reiterativo. Esto podría decirse que es sintomático: cuando uno se pregunta tan reiteradamente por su futuro, tiene que ver con una falta de claridad sobre su presente, asunto que ratifica lo que hemos reconocido claramente desde comienzos de la década del 90 en el sentido de que hay una crisis de la salud pública.
Ya en 1991 Carlyle Guerra en el marco de la reunión del grupo de consulta sobre desarrollo de la teoría y práctica de la salud pública en la región de las Américas en Nueva Orleáns planteaba al referirse a la situación de salud en la región: “…pienso que la explicación que cubre más el hecho de que los pobres o la población en general a través del dominio de alguna información, de cuya diseminación tampoco somos responsables, ha podido desarrollar estrategias de supervivencia que les ha permitido sobrevivir aún en condiciones de mayor dureza y de mayor marginalidad. Este hecho lo menciono para otra vez venir sobre uno de los puntos importantes del profundo cambio que es necesario introducir en las prácticas, y porque no decir en la teoría de la salud, que es la importancia de la participación, de la descentralización, de la democratización en la organización de las acciones sectoriales y más allá del sector. Es lógico que tenemos también que revisar los modelos de atención y las prácticas que conllevan, creo que hemos estado cambiando en el sentido de salir de la noción de salud identificada como actividad sectorial para crecientemente preocuparnos con la inter y la transectorialidad” . 3Guerra de Macedo, Carlyle (1991). Marco de referencia. Reunión del grupo de consulta sobre desarrollo de la teoría y práctica de la salud pública en la región de las Américas. Nueva Orleáns, octubre 21 al 24 de 2001.
Así mismo, el ejercicio propuesto por OPS a comienzos de los 90 y recogido en el texto de la crisis de la salud pública dejo expreso que la vieja salud pública anclada en rancias técnicas se sacudía ante el insulto de su ineficacia, ante el fracaso de su intervención, ante la desorganización de su desempaño, ante su falta de legitimación, pero que a la vez esta crisis abría las compuertas a unas nuevas posibilidades . 4OPS (1992). La crisis de la salud pública: reflexiones para el debate. Publicación científica No. 540. Washington D.C..
Y en 1993 en el marco de la reunión andina sobre salud publica se planteó claramente el hecho que la salud pública se encontraba en la encrucijada ya que la preocupación del Estado por la salud del público empezaba a desaparecer dejando apenas un espacio para la dadiva preventiva, como proponían algunos organismos financiadores en ese momento, a la vez que la acción curativa y rehabilitadora empezaban a ser atractivas mercancías para el sector privado. También se dijo allí que el neoliberalismo intentaba desaparecer nuestro objeto de investigación y de acción y que desapareciéramos los salubristas como posibles sujetos constructores de nuestra historia, en tanto estaba la opción de continuar existiendo en cuanto objetos sin historia y sin ética o de desaparecer como sujetos . 5Escuela de Salud Pública- OPS (1993). Salud Pública. Ciencia, política y acción. Memorias de la I reunión Andina sobre desarrollo de la teoría y la práctica en salud publica. Quito, septiembre de 1993.
Lo planteado en estas reuniones y publicaciones y ratificadas durante los años posteriores en otros encuentros (entre los que destacan las dos Conferencias Panamericanas de Educación en Salud Pública, en Río de Janeiro 1994 y México 1998) y otras ejercicios de reflexión entre los que se destaca el impulsado por OPS a comienzos de este milenio con la iniciativa de salud pública en las Américas, ratificaron la situación de crisis de la salud pública, sus problemas en los aspectos teórico-conceptuales, sus debilidades en la práctica para responder a las necesidades sanitarias de la población y la nueva situación en el marco de las reformas de salud que claramente debilitaron la labor del Estado y de la mano, profundizaron la crisis de la acción de la salud pública.
Pasados 6 años del nuevo milenio podríamos a atrevernos a decir que esta situación no se resuelve a pesar de los esfuerzos de múltiples actores y de las oportunidades que se han tratado de ver en medio de la crisis. Por esto podríamos decir que la situación para la salud pública es dramática por que no hemos podido superar los problemas epistemológicos, ni dar un salto en las prácticas que permitan dar respuestas eficientes a los problemas y necesidades sanitarias de los públicos, a lo que se adiciona la amenaza de las políticas hegemónicas globales que han venido debilitando al Estado y su acción sobre los pueblos, en donde la salud publica ha perdido un enorme terreno.
En medio de este panorama por supuesto que hablar del futuro de la salud pública se hace bastante difícil, cuando el presente es tan frágil. En una suerte de exegeta diría, como ya muchos otros lo han dicho de tiempo atrás, que de no cambiar las bases epistemológicas de la salud pública que lleven a una renovación teórico-metodológica y de la praxis, sumado a una renovación del Estado y tal vez lo más importante a una renovación de la acción de la sociedad organizada en sus comunidades, el futuro de la salud publica será, como antinomia, la salud privada, es decir la responsabilidad de la salud del publico será un asunto individual, privado y de mercado, en donde el tema de las externalidades será abordado por el Estado descentralizado pero sobre un campo muy reducido de acciones (seguramente la vacunación, el control de algunas epidemias y la salubridad).
Ayudado por las voces y opiniones del campo de la medicina social, voy a mirar inicialmente y de manera muy rápida asuntos de la historia de la salud pública para intentar ver los orígenes epistemológicos de este campo de conocimiento; en segundo lugar ver los retos actuales de la salud pública; y en tercer lugar plantear algunos posibles caminos para salir de la crisis y poder vislumbrar un futuro de la salud publica diferente al que he mencionado.
MARCO HISTÓRICO DE REFERENCIA: ATREVERNOS A NAVEGAR OTROS RUMBOS
Para mirar el futuro necesariamente debemos ver el pasado y en este caso nos interesa ver el pasado para reconocer las bases sobre las cuales se origino y se desarrollo el modelo de salud pública.
El paradigma dominante desde la antigua Grecia es el paradigma higienista relacionado con los humores y los miasmas. La idea del aire contaminado hunde sus raíces en la Antigüedad Clásica, el texto “sobre los aires, las aguas y los lugares” de Hipócrates habla del “mal aire” (por eso el nombre de malaria) para explicar que el aire de mala calidad producía enfermedades, al igual que la mala agua y los malos lugares . 6Quevedo, Emilio. José Celestino Mutis anta la higiene pública: un oráculo periférico preso en un paradigma metropolitano contradictorio. En: El humanismo de Mutis: proyección y vigencia. s.f.
Así mismo, desde la Edad Media y el Renacimiento, a partir de las concepciones humoralistas del galenismo medieval, se venía suponiendo que las enfermedades contagiosas eran producidas por los miasmas, misteriosa materia insalubre que se transmitía de ser humano a ser humano o de animal a ser humano . 7Ibíd.
En el Siglo XVIII diversos médicos plantearon la necesidad de tomar en cuenta el punto de vista social en el manejo de los problemas de la medicina y la higiene. Resaltan Johann Peter Frank en la antigua Alemania quien planteó “el hambre y la enfermedad están pintadas sobre la frente de toda la clase trabajadora” y propuso crear un sistema con una política médica global; y los trabajos de Bernardino Ramazzini en Italia sobre enfermedades de los trabajadores, que le valieron el titulo del padre de la medicina del trabajo.
En el siglo XIX, Thomas Sydenham propone una teoría de la higiene partiendo de su clasificación de las enfermedades en dos tipos: las enfermedades agudas y las enfermedades crónicas. Las primeras causadas por los miasmas que atacan a las partes líquidas del cuerpo y, las segundas, consecuencia del régimen de vida de los seres humanos, es decir del defecto o el exceso de sus costumbres cotidianas. Consecuentemente, la higiene se dividirá en dos ramas: la higiene pública, encargada de la profilaxis de las enfermedades agudas y por lo tanto del control del aire y el agua para evitar la proliferación de los miasmas; y la higiene privada, tendiente a estimular el autocontrol de las personas, evitando excesos en sus regimenes de vida. Esta teoría conduce a establecer medidas higiénicas permanentes en lo referente a la salubridad pública como la pavimentación, el drenaje de aguas negras, la ventilación de los espacios, el evitar el hacinamiento y desinfectar . 8Ibíd.
Sydenham de esta manera rompe con el paradigma antiguo, que mostraba su total incapacidad ante el fenómeno de las epidemias, al inaugurar dos líneas de trabajo: el empirismo clínico y la perspectiva epidemiológica, las cuales avanzaran con los desarrollos posteriores de la anatomía, la fisiopatología, la microbiología y la epidemiología, dándole fuerza a un nuevo paradigma moderno de la medicina . 9Quevedo, Emilio y Cárdenas, Hugo. Proceso salud-enfermedad. s.f.
Es de anotar que en el proceso de construcción de pensamiento hubo otros desarrollos importantes, pero que no lograron competir con el paradigma inaugurado por Sydenham, que luego se fue profundizado con desarrollos como los hechos por Edwin Chadwink en Inglaterra en el mismo siglo XIX quien profundizo la línea de higiene para el abordaje de las epidemias y los desarrollos posteriores en el siglo XX con Leavell y Clark sobre la historia natural de la enfermedad, los niveles de prevención y la triada epidemiológica.
Entre esos trabajos y tesis que propusieron una mirada más social que higiénica vale la pena destacar:
En el Siglo XIX se dan los trabajos de Salomón Neumann en la antigua Alemania, quien planteo que “la mayoría de las enfermedades que perturban el pleno goce de la vida no depende de condiciones naturales sino de condiciones sociales”; de Rudolph Virchow también en la Alemania antigua a quien se le pidió que estudiara la epidemia de tifus que en ese momento azotaba a la región y planteo que la epidemia tenía causas sociales y económicas relacionadas con la pobreza y que se requería de medidas higiénicas y sociales para prevenir nuevos brotes. La propuesta de Virchow consistía en una reforma social radical que, en términos generales, comprendía “democracia completa e irrestricta, educación, libertad y prosperidad” ; tesis estas que le valieron el titulo de padre de la medicina social. 10Rosen George. Da policia Médica a Medicina Social. Rio de Janeiro: Editorial Graal, 1979.
Los trabajos de Louis Villermé en Francia quien demostró con datos estadísticos que la frecuencia de enfermedad y las tasas de mortalidad en Paris estaban relacionadas con las condiciones de vida de las diversas clases sociales; William Farr en Inglaterra quien planteó en un informe estadístico oficial que el hambre era la responsable de mucha muertes, adicionalmente observo que el exceso de mortalidad entre los mineros se producía por sus condiciones de trabajo y su condición nutricional.
Ya en el Siglo XX se destacan los aportes de Henry Sigerist quien se planteo que la medicina es el estudio y la aplicación de la biología en una matriz que es al mismo tiempo histórica, social, política, económica y cultural y expuso una idea germinal de la comprensión de la salud como derecho humano y deber del Estado al plantear que “el pueblo tiene derecho a la atención médica y la sociedad tiene la responsabilidad de cuidar a sus miembros”. Los desarrollos de Henrick Blum quien planteo que la salud es la resultante de un gran número de determinantes ambientales, comportamentales, de la herencia y de los servicios de salud.
En Latinoamérica se destacan los aportes de Juan Cesar García de Argentina, en el análisis de la formación del recurso humano en salud, quien planteo que “la salud-enfermedad-atención es la expresión de una determinada formación socioeconómica y cultural” y de Sergio Arouca de Brasil quien aportó en la construcción del pensamiento en salud colectiva y tuvo una destacada labor política en la defensa de la salud, quien planteo que “la reforma sanitaria brasilera no nace de un simple proceso gerencial, tecnocrático o burocrático. Nace de la defensa de valores como la democracia directa, el control social, la universalización de derechos, la humanización de la asistencia, teniendo como concepción el hecho que el ciudadano no es cliente, no es usuario, más es sujeto. La reforma sanitaria brasileña es un proyecto civilizatorio”.
Este devenir histórico permite observar que la salud pública en su proceso de gestación tuvo su base epistemológica en la higienización que articulado a los avances en la microbiología, la fisiopatología y la epidemiología configuró el campo actual de la salud pública que como denomina Edmundo Granda es más de Enfermología Pública en tanto traslado el análisis del fenómeno individual de la enfermedad al análisis de las situaciones colectivas, sin hacer un desprendimiento del fenómeno de la enfermedad para pasar al de la vida y el bienestar colectivo. 11Granda Edmundo. La Salud Pública y las Metáforas sobre la Vida. Revista de la Facultad Nacional de Salud Pública. 18(2):83-100, julio - diciembre de 2001.
Asunto histórico que se constituye en una clave para poder trasformar la situación de la salud pública, por que en tanto se siga mirando con el mismo lente del paradigma , /12Según Thomas Kuhn, un paradigma científico consiste en un conjunto de realizaciones que comparten dos características: de un lado, definen para generaciones sucesivas de científicos un conjunto de problemas y métodos legítimos, y de otro lado, son lo bastante incompletas para dejar muchos problemas para ser resueltos por el redelimitado grupo de científicos. Entonces, un paradigma es un modelo aceptado (por la ciencia normal) que intenta obligar a la naturaleza a que encaje dentro de los límites pre-establecidos por dicho modelo aceptado. En Quevedo. Emilio. José Celestino Mutis anta la higiene pública: un oráculo periférico preso en un paradigma metropolitano contradictorio. Op. cit./ la constatación de los hechos no garantizara por sí misma la construcción de nuevas teorías explicativas de la realidad ; /13Quevedo, Emilio. José Celestino Mutis anta la higiene pública: un oráculo periférico preso en un paradigma metropolitano contradictorio. Op. cit./ lo que ratifica lo planteado por Kuhn “ninguna parte del objetivo de la ciencia normal está encaminada a provocar nuevos tipos de fenómenos; en realidad, a los fenómenos que no encajarían dentro de los límites mencionados frecuentemente ni siquiera se los ve. Tampoco tienden normalmente los científicos a descubrir nuevas teorías y a menudo se muestran intolerantes con las formulas de otros. La investigación científica normal va dirigida a la articulación de aquellos fenómenos y teorías que ya proporciona el paradigma” . 14Kuhn, Thomas (1971). Estructura de las revoluciones científicas. En: Quevedo, Emilio. José Celestino Mutis anta la higiene pública: un oráculo periférico preso en un paradigma metropolitano contradictorio. Op. cit.
En ese sentido la historia nos muestra la evidente necesidad de cambiar “lo que se mira” es decir ampliar el objeto de análisis y la “forma de mirar” es decir utilizar otro tipo de instrumentos de análisis de carácter integral y universal . 15OPS (1992). La crisis de la salud pública: reflexiones para el debate. Op. cit.
Acá pues existe un claro legado de la historia, y debemos entender que sólo si nos atrevemos a navegar otros rumbos que le han sido propuestos a la salud pública, le será posible salir de la crisis y la encrucijada. Baste entonces proponer como otro posible rumbo de navegación el que nos indicaron Rudolph Virchow y Juan Cesar García a través del pensamiento y movimiento de la medicina social.
LOS DESAFIOS ACTUALES DE LA SALUD PÚBLICA EN MEDIO DE SU CRISIS
El ejercicio desarrollado por la OPS en el marco de la iniciativa de salud pública en la Américas, llevó a definir 11 funciones esenciales de la salud pública y a desarrollar un proceso de autoevaluación en 41 países de la región. Este ejercicio evidenció en todas las funciones un perfil de desempeño intermedio bajo, con un mejor desempeño en la función once, referida a la reducción del impacto de emergencias y desastres, la segunda sobre vigilancia de salud pública y la función número uno sobre monitoreo, evaluación y análisis de salud. Las de peor desempeño fueron la función nueve que tiene que ver con la calidad de los servicios; la función ocho, sobre desarrollo de recursos humanos y la función diez, sobre investigación en salud pública . 16Feo, Oscar. La salud pública en los procesos de reforma y las funciones esenciales de la salud pública. Revista Facultad Nacional de Salud Publica. Vol. 22, número especial: III Congreso Internacional de Salud Pública.
Este ejercicio y muchas otras evidencias afirman que hoy la salud pública tiene enormes desafíos, pero tal vez el mayor, retomando las propuestas de Virchow y García, es la confluencia y articulación con las ciencias sociales, en un proceso de renovación de su objeto de estudio, sus enfoques y sus métodos, para afianzar una perspectiva que ayude a comprender mejor la realidad sanitaria de nuestros países y a su transformación, en un proceso de fortalecimiento de alternativas sociales democráticas e incluyentes . /17Comunicación personal de Jairo Ernesto Luna, miembro del núcleo de ALAMES Colombia./ Lo que demanda reorientar su campo de construcción del conocimiento para la vida y no para la enfermedad, ni para el mercado, lo que requiere hacer uso de otras herramientas teóricas-metodológicas /18Comunicación personal de Alejandrina Cabrera, coordinadora del núcleo de ALAMES México./ y que pensemos y actuemos en la salud como cuestión social y no solo “incorporar” las ciencias sociales – una de ellas o todas- al pensamiento sobre la salud . 19Testa, Mario (1992). Salud pública: acerca de su sentido y significado. En: OPS (1992). La crisis de la salud pública: reflexiones para el debate. Op. cit.
Por lo tanto este gran desafío de ser asumido debe orientar la producción de conocimientos (investigación), la formación (educación formal) y la acción político-técnica de la Salud Pública del siglo XXI /20Comunicación personal de Mario Hernández, miembro del núcleo de ALAMES Colombia. /y un nuevo ingrediente referido a su relación con los procesos sociales organizativos, con especial énfasis en los movimientos sociales en salud, aportando también en la producción de conocimiento con ellos a partir del reconocimiento de otros saberes diferentes al científico, a la formación desde la perspectiva de la rica tradición de la educación popular y a la acción en la construcción de lo público entendiendo que éste no se construye solamente desde la esfera del Estado.
A su vez, otro gran reto que atraviesa la salud pública esta en relación con los grandes cambios político sociales impulsados por la denominada globalización que han impactado sobre la configuración de los Estados nación y que han trasformado sustancialmente las políticas sociales y el papel del Estado en ellas. En este marco se han dado reformas de la seguridad social y de salud, que han determinado que los Estados deleguen la responsabilidad de la salud a los propios individuos y a sus familias y han dado un papel preponderante a los actores privados en la prestación de estos servicios, ocasionando una enorme fragmentación en los sistemas de salud que han fortalecido el componente de atención individual a la enfermedad y debilitado los componentes de acción colectiva de promoción y prevención.
Ahora este mismo contexto de globalización coloca otros tantos desafíos más a la salud publica producto de los procesos que genera como: la migraciones tanto de importantes segmentos de población como de talento humano en salud; la posibilidad de transmisión muy rápida de epidemias; los nuevos tipo de acuerdos comerciales entre naciones, los cambios en el mundo del trabajo y las nuevas configuraciones regionales, entre otros.
Este contexto entonces le coloca un enorme desafió a la salud pública, que es el de sobrevivir en escenarios de franco debilitamiento del Estado con una agudización de problemas sanitarios como la polarización socio-epidemiológica, debida en gran parte a la profundización de las inequidades sociales; la regresión sanitaria, dada por el repunte de enfermedades anteriormente erradicadas y/o controladas; el envejecimiento de la población; el deterioro de la salud mental; el incremento de los diversos tipos de violencias tanto políticas como sociales; el mayor deterioro ambiental; el incremento de la pobreza y con ella de las hambrunas; el aumento de las inequidades y exclusiones sociales; el uso de la biotecnología en los asuntos de salud, entre otros temas de relevancia , . 21López, O y F Peña (2006). Salud y sociedad. Aportaciones del pensamiento latinoamericano. En E de la Garza (coordinador), Tratado latinoamericano de sociología. Ed. Anthropos, Barcelona. / 22Comunicaciones personales con Luz Stella Álvarez y Esperanza Echeverri asociadas del núcleo de ALAMES Colombia.
Con este panorama de desafíos y claro reconocimiento al inicio del nuevo milenio que luego de tantos ajustes y reformas la situación económica y social de la mayor parte de países parece ser peor, las condiciones de salud y de servicios dejan mucho que desear y la mayoría de sociedades continúan manifestando su incapacidad para promover y proteger su salud en la medida que sus circunstancias históricas requieren , /23OPS. La crisis de la Salud Pública. Op. cit. / se hace evidente la necesidad de avanzar en la reconfiguración de la nueva salud pública que reconozca y valore los vacíos y aciertos anteriores y que pueda dar un salto epistemológico que posibilite su reconceptualización, configure un nuevo campo disciplinar, que reoriente la transmisión de conocimientos y a la vez que redefina sus prácticas sociales.
NADA NUEVO, SOLO ATREVERNOS A NAVEGAR UN RUMBO DISTINTO: CONTRIBUIR A RESOLVER LOS PROBLEMAS DE LA VIDA, NO LOS DEL MERCADO
A partir de la trayectoria histórica y del periodo de crisis que ha estado atravesando la salud pública, se han planteado múltiples cosas de tiempo atrás: que se requiere que aborde los asuntos de salud y no de la enfermedad; que es necesario una mirada multidisciplinaria; que la acción debe ser más allá de los servicios asistenciales y que debe ser de carácter intersectorial; que se establecen un conjunto de funciones esenciales que reorientan su acción; que es esencial la articulación con las ciencias sociales; entre otras cosas. Lo cierto es que los avances en esta dirección, a pesar del supuesto acuerdo, son escasos y de pobre impacto, que es evidente en tanto el modelo biomédico sigue muy presente en la formación y en la práctica y aun más grave, se ha visto fortalecido por la perspectiva neoliberal de la salud, que convierte en un bien privado de consumo individual a la salud.
Acá vale la pena decir, en una reflexión autocrática, dado que represento un sector de pensamiento y acción crítico de la salud pública, que a pesar del análisis radical y de las propuestas innovadoras teórico-metodológicas desde el campo de la corriente de medicina social en América Latina, esta no ha logrado impactar significativamente el campo de la salud pública . 24Granda Edmundo (2004). ¿Quo Vadis Salud Pública? Ponencia presentada en el II Foro de la Sociedad Civil en Salud. Lima, 9-11 de agosto de 2004.
¿Cuál es el camino entonces para que el futuro de la Salud Pública no sea la Salud Privada? Indudablemente que debemos navegar por el camino de una nueva salud pública, recogiendo los ofrecimientos teóricos y metodológicos que se nos han hecho, las múltiples experiencias de avances y retrocesos. Es decir, que la salud pública tiene futuro en la medida en que se renueve, por que de otra forma perecerá por que su esencia se subordinara incluso bajo su propia aprobación como ocurrió ya cuando no tuvo reparos éticos en sumarse a las reformas de los 90 que han sido nefastas para la vida de la salud pública.
Como una suerte de bitácora de navegación para emprender ese nuevo rumbo, entre muchas otras cosas se requiere:
• Para configurar la nueva salud pública contrahegemónica (retomando la cita de Gramsci), que sea capaz de desafiar efectivamente la salud publica hegemónica, es necesario parirla desde la realidad y de las vivencias cotidianas, lo que demanda un contacto diferente con la realidad, con la gente, con sus necesidades y de allí deben surgir nuevas formas de conocer y de actuar en el terreno de las prácticas de la salud de los públicos.
• Recomponer el campo epistemológico y de acción de la salud pública, que pasa por fundamentarla en : 25Ibíd.
o Énfasis en la salud, la vida, el bienestar, sin descuidar la enfermedad, pero si superando el asunto de la rentabilidad económica producto de la atención curativa;
o Métodos que integren diversas formas de entender y hacer, capaces de dar cuenta de las estructuras y la acción social y de las estructuras;
o Impulsar prácticas sociales que integren diversos actores y poderes, desde el del Estado, pasando por los individuos, sus colectivos hasta los movimientos sociales.
• Reconocer que no son solamente los actores profesionales de la salud pública tienen que ver con ella; que existen experiencias, que como en el caso del sur de México y Guatemala han posibilitado formar promotores de salud con una conjugación de conocimientos tradicionales y conocimiento científico, que han tenido impactos muy positivos sobre la salud de sus comunidades . /26Albizu, José Luís (2005). El Efecto Guatemala. Un viaje con las promotoras y los promotores de salud a través de la vida. Ciudad de Guatemala./ Esto a su vez demanda que descentremos los focos y escenarios de formación, saliendo del ámbito exclusivo universitario y de los profesionales y técnicos, para pasar a uno no formal donde lo importante no es el titulo si no los conocimientos y capacidades para aportar efectivamente al mejoramiento de salud de las comunidades.
Ahora esto implica a su vez, aceptando que garantizar el derecho a la salud requiere actores y fuerzas sociales que lo militen y que lo concreten, que la nueva salud pública aporte a la formación en la preparación de cuadros técnico políticos de sindicatos, partidos políticos, movimientos sociales, etc. / 27Comunicación personal de Mario Rovere, miembro del Consejo Consultivo de ALAMES. / Se requiere educar, formar a muchos y muchas en todos los espacios, desde los espacios donde se realiza la vida todos los días, pero se trata también de definir procesos de trabajo, espacios para aprender, desde la perspectiva de derechos humanos, desde la perspectiva de la promoción de calidad de vida. No podemos seguir pensando y enseñando desde la enfermedad, desde los riesgos, tenemos que enseñar desde y para la vida . 28Comunicación personal de María Urbaneja consejera del Consejo Consultivo de ALAMES.
• Reconocer que las comunidades también tienen capacidad de construir lo público y que en un escenario de debilitamiento del Estado las comunidades en su legítima condición de autonomía pueden avanzar en formas organizativas que logran atender los asuntos públicos de salud y desde esta nueva posición de poder reinventar y redefinir el Estado. Esto implica entonces que la nueva salud pública aporte a construir lo público más allá de la esfera estatal, más aun cuando hoy esta en franco debilitamiento.
• Se requiere transformaciones del ámbito de la formación del personal como lo expresa Edmundo Granda “la formación del salubrista adecuado para la enfermología pública se relacionaba con una imagen del salubrista interventor técnico-normativo, mientras que el momento actual, reclama, un sujeto interprete - mediador, es decir: intérprete de las maneras cómo los actores individuales y sociales, en su diario vivir, construyen sus saberes, desarrollan las acciones relacionadas con la promoción de su salud y cuidan su enfermedad; y, mediador estratégico con los poderes científico, político y económico para apoyar la elevación de los niveles de salud y vida” . 29 Granda Edmundo (2004). ¿Quo Vadis Salud Pública? Op. cit.
• Valorar las alternativas que se han venido dando en el transcurso del tiempo y que producto del contexto y de las relaciones de poder en la esfera internacional no han podido desarrollarse, en particular me refiero a las propuestas de APS, la perspectiva de los determinantes sociales de la salud y la perspectiva del derecho a la salud.
• Reconocer explícitamente y sin vergüenza que la salud es un asunto de la política y que por lo tanto la nueva Salud Pública tiene que necesariamente establecer una proyección y relación distinta con las políticas, estructuras e instituciones existentes en el campo con miras a lograr mayores dosis de democracia, eficacia y equidad . /30Ibíd./ Lo político consiste en la reivindicación de lo público como la salud del público, la salud como bien público indivisible, no transable y por tanto universal, más allá de lo estatal y de la salud como derecho humano fundamental . 31 Comunicación personal de Saúl Franco, miembro del Consejo Consultivo de ALAMES.
• La nueva Salud pública debe orientar los sistemas de salud, lo que significa que la salud pública es la orientadora de las políticas de salud, incluidas las relacionadas con la organización de los servicios de atención de enfermedades y sus formas de financiamiento. Esto implica una franca confrontación con la falsa separación entre bienes privados y bienes públicos en materia de salud, como pretenden los economistas neoclásicos y por lo tanto el aseguramiento no debe ser más un campo separado de la salud pública, es sólo una forma de organización del financiamiento de los servicios de salud y es necesario dar la discusión a fondo de si debe seguir siendo un asunto individual o un verdadero mecanismo social y solidario de financiación para lograr universalidad . 32 Comunicación personal de Mario Hernández miembro de ALAMES Colombia.
• Salir de la encrucijada de la vigilancia y la regulación, para avanzar en una visión más articulada de su acción alrededor de la generación de condiciones para mejorar calidad de vida y no sólo prevenir enfermedades, esto es inscribirse en un enfoque promocional de calidad de vida . 33 De Negri, Armando (2004). Adoção de uma estratégia promocional da qualidade de vida e saúde: transetorialidade das políticas públicas. En: Girotti Sperandio, A.M. O Proceso de construção da rede de municipios potencialmente saudáveis. Campinas-São Paulo: IPES, Unicamp, OPS/OMS.
• Fortalecer el ejercicio de participación de la gente desde una perspectiva de ciudadanía, donde la gente se posiciona como titular del derecho a la salud, y no como usuario consumidor de servicios de salud que solo reclama por un contrato ante el prestador de servicios.
• Siendo consecuente con esta bitácora de navegación, se deben fortalecer los pregratos de salud y los posgrados en salud pública a partir de incorporar en la formación el enfoque de derechos, determinantes sociales de la salud y equidad.
• El futuro de la nueva salud pública se debe ver también desde los espacios de integración regional. Ante este movimiento que hoy recorre nuestro continente no podemos menos que detenernos un poco para apreciarlo, para ver sus posibilidades de sumar esfuerzo, de encontrarnos, de conocernos, para pensar conjuntamente nuestros problemas y también atrevernos a pensar respuestas conjuntas . 34 Comunicación personal de María Urbaneja.
• El futuro de esta nueva Salud Publica depende por un lado, que forme parte de las agendas de la sociedad, especialmente de los sectores excluidos y de otro lado, que el Estado asuma el reto de la salud de los colectivos como un compromiso ético para garantizar respuesta a las necesidades sociales y de salud y para superar las profundas inequidades sanitarias existentes.
Acá hay unos elementos de esta bitácora que es necesario discutirlos, ajustarlos, ampliarlos, consensuarlos. Pero lo cierto sí es, que para asumir esta nueva bitácora se requiere partir de reconocer que hemos estado navegando por rumbos equivocados y que sí es posible navegar rumbos claros que efectivamente respondan a las grandes necesidades y situaciones de salud pública por las que hoy atraviesa el mundo y nuestro país en concreto.
jueves, 7 de junio de 2007
jueves, 10 de mayo de 2007
¿QUIEN ES EL DOCTOR MAURICIO TORRES TOVAR?...

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
AREA SOCIAL, COMUNITARIA Y HUMANISTICA
CATEDRA SALUD PÚBLICA
“PRESENTE Y FUTURO DE LA SALUD PÚBLICA. UNA MIRADA CRÍTICA DESDE LA MEDICINA SOCIAL”
CONFERENCISTA INVITADO: MAURICIO TORRES TOVAR
FECHA: 25 DE MAYO DE 2007
INTRODUCCIÓN
En los inicios del nuevo milenio la salud pública se enfrenta a temas trabajados en antaño que han vuelto a emerger en el escenario de la salud de los colectivos y a otros recientes propios de las trasformaciones del mundo actual.
Desde el espacio de la Cátedra de Salud Pública que impulsa la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Libre, se hace necesario reflexionar frente a la dinámica actual de la salud pública y preguntarse si los desarrollos que ha logrado este campo de conocimiento en sus aspectos teóricos y técnicos son suficientes para responder a las demandas sanitarias del nuevo milenio, o se hace necesario avanzar hacia un nuevo paradigma explicativo de los fenómenos colectivos de la salud que lleve a su vez a una nueva praxis institucional y social.
Este debate no es nuevo, nos ha acompañado ya por varios siglos y aún no se resuelve, pero lo cierto es que hoy se admite una crisis de la salud pública que demanda revisar sus postulados y su actuar.
En esta vía, se retoman alternativas propuestas hace décadas, como es el caso de la perspectiva de determinantes sociales de la salud, retomada por la OMS a través de la Comision sobre Determinantes de la Salud creada en el 2005, que busca un modelo explicativo más integral de los procesos de salud-enfermedad y a la vez, respuestas integrales que articulen a los diversos sectores institucionales y a las comunidades directamente.
En Colombia este proceso se ha dado en los últimos años en el marco de una reforma sanitaria impulsada en 1993 que produjo un giro fundamental en la comprensión de la salud pública y en la organización de la respuesta institucional a los problemas de salud colectiva del país, que a la fecha ha demostrado grandes limitaciones.
En esta medida desde el espacio de la Cátedra de Salud Pública también es necesario preguntarse si la orientación y los desarrollos prevalentes hoy en el área de la salud pública en Colombia son los que demandan las circunstancias de salud de la población y si la formación del recurso humano y las líneas de investigación en este campo de conocimiento avanzan por una senda adecuada o por el contrario requieren una reorientación.
Estos son los aspectos que quiere colocar en reflexión, dialogo y debate la versión de mayo de la Cátedra de Salud Pública.
OBJETIVOS
La CATEDRA SALUD PUBLICA de la Universidad Libre Seccional Cali, es un seminario foro, abierto y permanente, creado como un espacio de intercambio reflexivo de construcción de pensamiento y conocimiento en torno al campo de la salud pública y la medicina social, que servirá de escenario académico soporte para la formulación de políticas públicas en salud. Es en este sentido un aporte de la UNIVERSIDAD LIBRE a la comprensión de las dinámicas determinantes de la salud en la ciudad, la región y el país.
Esta Cátedra del mes de mayo se propone de manera particular como objetivos los siguientes:
- Revisar las bases históricas de la salud pública y la medicina social y diferenciar sus postulados teóricos, técnicos y políticos.
- Reflexionas sobre las barreras epistemológicas que impiden avanzar en un paradigma nuevo que aborde de manera integral el campo de la salud de los colectivos.
- Reflexionar sobre la concepción de la salud pública y su incidencia en la formación del recurso humano y en las líneas de investigación académica.
- Discutir sobre los retos actuales de la salud publica planteados desde el campo de la medicina social.
- Conversar sobre las posibilidades de la ampliación de la mirada de la salud de los colectivos desde la perspectiva de los determinantes sociales de la salud.
- Debatir acerca de los efectos de la reforma sanitaria colombiana sobre la concepción, organización y resultados de la salud publica en el país.
- Abrir el debate sobre las reformas necesarias en la política de salud para superar los problemas de salud publica en el país.
SEMBLANZA DEL INVITADO
El Doctor Mauricio Torres Tovar es Médico Cirujano egresado de la Universidad Nacional de Colombia y Salubrista Ocupacional y Diplomado en Seguridad Social de la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia. Es asesor en temas de salud pública, salud laboral, derecho a la salud y participación ciudadana en salud.
Ha sido docente de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia en el área de Medicina Social; asesor para participación ciudadana de la Secretaria Distrital de Salud; coordinador de la campaña nacional por el derecho a la salud de la Plataforma Colombiana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo y coordinador desde la Agencia de Cooperación Técnica Alemana GTZ del Proyecto PROSEDHER en su componente del derecho a la salud de la Defensoría del Pueblo.
Posee experiencia en el área de educación y organización con sectores sociales y de trabajadores, y en la generación de mecanismos para el seguimiento y exigibilidad del derecho a la salud. Ha desarrollado proyectos de investigación en el análisis del impacto de las condiciones de vida y trabajo sobre la salud colectiva e individual. Tiene diversas publicaciones en libros, revistas académicas y en medios periodísticos.
Actualmente es el Coordinador General de la Asociación Latinoamericana de Medicina Social – ALAMES, vocero político del Movimiento Nacional por la Salud y la Seguridad Social y coordinador del grupo de organizaciones facilitadoras de la sociedad civil de América Latina en el marco de la iniciativa de la Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud de la OMS.
PROGRAMA
LUGAR: Auditorio Gerardo Molina – Universidad Libre – Seccional Cali
7:00 – 9:30 AM Conversatorio con profesores y estudiantes sobre las formas de comprensión de la salud pública y su incidencia en la formación del recurso humano en salud y en las líneas de investigación académica.
10:00 AM – 12:00 M Conferencia central “Presente y futuro de la salud pública. Una mirada crítica desde la medicina social”.
2:00 – 4:00 PM Panel: “Situación y retos de la salud pública en Colombia en los inicios del nuevo milenio”
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FOLLETO CATEDRA SALUD PUBLICA III - UL.
DESDE Y EN LA MEMORIA... NMOSYNE...
Ya somos el olvido que seremos.
El polvo elemental que nos ignora
y que fue el rojo Adán y que es ahora
todos los hombres, y que no veremos.
Ya somos en la tumba las dos fechas
del principio y el término; la caja,
la obscena corrupción y la mortaja,
los ritos de la muerte y las endechas.
No soy el insensato que se aferra
al mágico sonido de su nombre.
Pienso con esperanza en aquél hombre
que no sabrá que fuí sobre la tierra.
Bajo el indiferente azul del cielo
esta meditación es un consuelo.
JORGE LUIS BORGES
El polvo elemental que nos ignora
y que fue el rojo Adán y que es ahora
todos los hombres, y que no veremos.
Ya somos en la tumba las dos fechas
del principio y el término; la caja,
la obscena corrupción y la mortaja,
los ritos de la muerte y las endechas.
No soy el insensato que se aferra
al mágico sonido de su nombre.
Pienso con esperanza en aquél hombre
que no sabrá que fuí sobre la tierra.
Bajo el indiferente azul del cielo
esta meditación es un consuelo.
JORGE LUIS BORGES
RETOS DE LA INVESTIGACION EN SALUD PUBLICA HOY...

Instituto de Altos Estudios en Salud Pública Dr. Arnoldo Gabaldón
Jornadas Científicas Arnoldo Gabaldón
“Los retos de la investigación en salud pública hoy”
Maracay Diciembre 11-13
Los retos de la investigación en Salud Pública hoy
Rubén Darío Gómez Arias MD, MSP, DSP
Profesor Facultad Nacional de Salud Pública
Universidad de Antioquia (Medellín-Colombia)
Secretario Ejecutivo Red Colombiana de Investigación en
Políticas y Sistemas de Salud
rdgomez@guajiros.udea.edu.co; rubengomez00@hotmail.com
Buenos días.
Un saludo para las y los participantes, de parte de la Red Colombiana de Investiga-ción en Políticas y Sistemas de Salud, y mi agradecimiento a los organizadores por su amable invitación a compartir con Ustedes algunas reflexiones que hemos hecho a este respecto al interior de la Red, y que en este momento siguen siendo objeto de tra-bajo por parte de los investigadores e instituciones que la conforman.
En consideración al temario solicitado por los organizadores, he dividido mi presenta-ción en tres apartes: En primer lugar voy a referirme a la situación mundial de la investigación en salud pública y voy a apoyarme para ello en algunos informes de los orga-nismos internacionales. A continuación voy a invitarles a revisar esta situación a la luz de las tendencias que se vienen imponiendo a la investigación desde el modelo económico y desde la reunión de Budapest. Fi-nalmente someteré a su consideración algunos retos que, en mi concepto, debere-mos enfrentar a corto y mediano plazo si pretendemos aprovechar el conocimiento para mejorar la salud de la gente.
SITUACION DE LA INVESTIGACIÓN EN SALUD PÚBLICA
En 1998, la Organización Mundial de la Sa-lud, el Banco Mundial y la Fundación Roc-kefeller, preocupados por la situación sani-taria mundial y con el apoyo inicial de seis países (Canadá, Suecia, Noruega, Suiza, Irlanda y México) crearon en Ginebra el Fondo Global para la Investigación en Salud como una fundación independiente dirigida a promover la investigación en salud en todo el mundo. La fundación, dirigida actualmente por un Consejo internacional, considera que si se quiere mejorar la salud mundial se requiere mucha más investigación,1 y a este respecto propone generar cambios en los criterios de priorización que hoy se aplican para asignar los recursos en salud, propiciar la destinación de recursos de investigación hacia áreas de la salud que actualmente están descuidadas y fortalecer la investigación en aquellos problemas que más aportan a la carga de la enfermedad y la discapacidad.
La iniciativa de crear el Foro Global fue el resultado de los análisis realizados por los organismos internacionales a fines de los 90 que mostraron un panorama precario en materia de investigación en salud.1;2
Para el año 2000 los fondos destinados a investigar las políticas y los sistemas de salud eran francamente exiguos y representaban menos del 0.02% del gasto en salud.3 El problema no se reducía a una financiación insuficiente pues la asignación de los recursos mostraba serias asimetrías reflejando el interés particular de las agencias que financian las investigaciones. Para esta época, los estudios del Foro Global ponían de manifiesto que de los 73 mil millones de USD invertidos anualmente en la investiga-ción en salud al nivel mundial, por parte de los sectores públicos y privados, el 90% se destinaba a resolver problemas en los países desarrollados y menos del 10% a la investigación de los problemas de salud que representan el 90% de la carga mundial de las enfermedades (medidos en DALYs), principalmente en países en desarrollo. 1 Los trabajos preparatorios de la Comisión en Materia de Investigación en Salud para el Desarrollo pusieron de relieve dicha dife-rencia, y la denominaron “brecha 10/90”.
Esta brecha implica que las enfermedades de alta frecuencia en el mundo, responsa-bles de la mayor carga de la enfermedad y discapacidad, como las infecciones respiratorias, la enfermedad diarreica, las enfermedades cardiovasculares, la salud mental, la tuberculosis, las enfermedades tropicales, las condiciones perinatales y el VIH/SIDA, reciben relativamente poca atención por parte de las investigaciones.
Cuatro enfermedades (Leishmaniasis, malaria, trypanosomiasis y tuberculosis) que representan más del 5% de la carga total de la enfermedad en el mundo, reciben paradó-jicamente menos del 1% de los fondos destinados a investigación.1
La brecha 10/90 se acompaña también de otros desbalances. Los estudios promovidos en los últimos años por la OMS y el Foro Global muestran que las prioridades en in-vestigación en salud se formulan tradicionalmente en términos de enfermedades y tecnología biomédica y no sobre los deter-minantes de la salud. 1;2 Más del 70% de los recursos destinados a investigación se derivan a estudios en medicamentos y tecnología médica mientras el 30% restante se destina a investigación básica y al soporte y evaluación de políticas sanitarias. 1
En este último campo se observa en los últimos años un aumento en la cantidad y calidad de los estudios sobre las relaciones entre la salud de las poblaciones, las desigualdades en las condiciones de vida y el grado de desarrollo. 4 El incremento en el número de investigaciones también se ha dado en relación con los sistemas de servicios de salud, que pasaron del 0.27% de las publicaciones indexadas en Medline en 1991 al 0.71% en 2000. Sin embargo esta proporción continúa siendo extremadamen-te baja y se concentra en los países industrializados expresando una inequidad mayor aún que la brecha 10/90.3 Un estudio que realizamos para la Red en 2003 encontró un aumento brusco de las publicaciones relacionadas con políticas y sistemas de salud, notorio desde el comienzo de los 90 y asociado con el tema de las reformas, que disminuye de nuevo a partir de 2000. El análi-sis de esta tendencia mostró adicionalmente que los intereses de las revistas y editoria-les son muy heterogéneos y pudieran estar reflejando los cambios políticos más que incidiendo en ellos. Mostró también que la producción indexada relacionada con las políticas sanitarias se difunde principalmente en publicaciones de tipo biomédico dirigidas a profesionales clínicos, y predominantemente en lengua inglesa. En las condiciones descritas, puede argumentarse que la información publicada por los científicos difícilmente llega a quienes toman las decisiones.
El aumento en los estudios interesados por las políticas y los sistemas de salud no ha sido homogéneo. Los estudios de la década de los 70 se interesaron especialmente por el problema de las coberturas. A partir de 1978, bajo la influencia de la Declaración de Alma Ata y la importancia que esta conferencia concedía a la investigación, hubo un resurgimiento de las publicaciones interesa-das en los sistemas de servicios de salud y su financiación. Desde 1987, y bajo la in-fluencia del Banco Mundial, el interés de las investigaciones se centró en las reformas, la organización de los servicios y su financiación.3 Llama la atención el escaso interés de las publicaciones por los asuntos de equidad, los determinantes de la salud y los derechos sociales en este campo.
La brecha en la gestión social del conocimiento se expande también a la disponibilidad de recursos para la investigación.
Los países industrializados cuentan con casi tres veces más investigadores que los países pobres, hacen más inversión propia en investigación, tienen seis veces más computadoras por institución, están mejor conectados a la WEB 1 y generan un mayor número de publicaciones por año en relación con los sistemas de salud, y aunque los países pobres han aumentado su pro-ducción la brecha sigue siendo muy amplia. 3
El Foro Global muestra que existe inequidad en el conocimiento que se publica, cuando más del 90% de las publicaciones de investigación en salud provienen de investigado-res de países centrales (primer mundo).3
¿SIRVEN DE ALGO LAS INVESTIGACIONES?
La brecha 10/90 y el conjunto de inequidades que la rodean, constituyen por sí mis-mas una seria preocupación que debería mover a nuestros gobernantes hacia otras formas de conducir la investigación.
Sin embargo el problema no es solo del ámbito político y una pregunta que debemos hacernos desde la academia en relación con la investigación, es hasta dónde pode-mos confiar en que los estudios y conocimientos que generamos inciden de alguna manera en las decisiones políticas que afectan la salud. En otras palabras, quienes trabajamos desde la academia deberíamos preguntarnos seriamente… ¿sirven para algo nuestras investigaciones?
Los analistas de política aceptan con cautela la capacidad de las investigaciones para influenciar las políticas públicas, por considerar que éstas últimas son el resultado de procesos complejos de interacción política, donde la lógica académica y la evidencia científica sucumben ante la fuerza de los intereses predominantes en la organización social,5-7 y que su formulación y aplicación obedecen más a procesos de conflicto y negociación entre grupos con intereses dife-rentes, que a criterios de tipo técnico o científico.8;9
Adicionalmente, los mismos artífices de políticas pueden serlo sin ser conscientes de ello, ni sentirse obligados a tener en cuenta las investigaciones al momento de tomar sus decisiones.10;11 Aquellos analistas que confían en la influencia de la inves-tigación sobre el proceso político, consideran que el valor de los estudios pudiera relacionarse con su capacidad para facilitar y racionalizar la toma de decisiones, y generar cambios socialmente benéficos,12;13 y llaman la atención sobre la necesidad de fortalecer la investigación al interior del pro-ceso de gestión de las políticas.14
Los trabajos de Bronfman10 han puesto en evidencia que entre la investigación y la toma de decisiones existe otra brecha, compleja y difícil de salvar, e identifican varios aspectos que juegan un papel fundamental como factores críticos de éxito:
Para Bronfman, el tema central de las investigaciones influye de manera importante en su uso potencial, y el interés de los investigadores por aproximar sus preguntas de investigación a las necesidades prioritarias y a la agenda política, contribuyen al apro-vechamiento de los estudios. De esta observación se desprende que los investigadores pueden contribuír a mejorar el valor y la importancia de sus estudios en la medida en que se interesen más por los problemas prioritarios para la gente y los adopten como objeto de sus análisis.
Otro factor crítico del éxito de las investigaciones se refiere a los métodos utilizados por los investigadores para realizar y presentar sus estudios. A menudo el lenguaje y las técnicas utilizadas por los académicos para dar cuenta de sus hallazgos son extremadamente complejos para la gente y con frecuencia ininteligibles para los políticos y tomadores de decisiones. Los investigadores investigan más para publicar en revistas extranjeras que para las personas afectadas por los problemas estudiados. A este respecto ya se ha descrito que privilegiar el rigor metodológico, e insistir en separar la investigación del proceso político, son prácticas que pueden bloquear más que contribuir al desarrollo de la investigación en políticas públicas.15 Lo anterior no implica que se descuide la rigurosidad de los métodos, pues también este también es un factor crítico de éxito para los estudios, máxime cuando en contextos controversiales los intereses contrarios al estudio se encargarán de desacreditarlo; en este caso el ar-gumento técnico debe ser aún más contundente, pues no solo se enfrentará con la contraargumentación de los científicos sino también de los políticos y los medios.
Un último factor crítico que quiero someter a su consideración se refiere a los mutuos estereotipos que existen entre los investigadores y los políticos, un caso que ha sido bien estudiado por Bronfman y su grupo.10 Los investigadores suelen ver a los políticos como seres esencialmente corruptos, incapaces de comprender los argumentos de la ciencia y por lo mismo seres de segunda; la política, por su parte se asume como una actividad turbia en la que un científico serio no debe involucrarse. Desde su propia frontera, los políticos suelen percibir a los cientí-ficos como personas extremadamente rígidas, incapaces de ajustarse al mundo real, que dan respuestas a preguntas que nadie les ha pedido y ofrecen resultados cuando ya el problema se ha resuelto. La ciencia, por su parte, se percibe como un lenguaje incomprensible cada vez más lejano a los problemas reales de la sociedad. En este contexto de distanciamiento y mutua desconfianza es bien difícil que investigadores y tomadores de decisiones llegue a acuerdos socialmente productivos.
Los factores analizados ayudan a comprender por qué debemos tener una actitud re-alista frente al asunto. Las investigaciones pueden ayudarnos a mejorar las políticas, pero lograrlo no será fácil.
TENDENCIAS MUNDIALES EN GESTIÓN DE LA INVESTIGACIÓN
Antes de examinar los retos y la forma de enfrentarlos, quiero invitarles a revisar algunas tendencias que vienen imponiéndose en el campo de la investigación.
La primera de ellas está bien representada por autores como Gibbons y Schwartzman 16;17 quienes plantean que en la mayoría de las regiones del mundo la actividad científica ha configurado y fortalecido un modelo tradicional, que ellos denominan Modelo I de investigación. A grandes rasgos, este modelo se asume como una actividad eminentemente intelectual e individual desarrollada por científicos que operan desde sus campos disciplinares, firmemente convencidos de que la investigación es por sí misma válida. Los científicos del Modelo I se consideran a sí mismos neutrales y demandan de la sociedad el reconocimiento de dicha neutralidad. Asumen también que su responsabilidad ética se circunscribe a las exigencias del método y que su responsabilidad ante la sociedad termina con la publicación de hallazgos ciertos; lo que ocurra más allá es un proceso político que no es de su incumbencia.
Al examinar las tendencia mundiales Gibbons y Schwartzman concluyen que el modelo I de investigación es insostenible en las condiciones actuales y que es necesario propender por un Modelo II de investigación, que ya se observa en algunas empresas de los países industrializados, donde los científicos trabajan articuladamente no desde sus disciplinas de origen sino desde “áreas problema”, cuya naturaleza compleja demanda la acción transdiciplinaria. Los científicos del Modelo II reorganizan su tra-bajo alrededor de los intereses de la empre-sa y la sociedad, y asumen nuevas tareas que van desde la producción teórica hasta la actividad comercial. El cambio de modelo implica también un cambio de valores. Los investigadores del Modelo II dan mucha importancia a sus compromisos éticos y ya no se consideran responsables solo de in-forme técnico sino también de su aplicación, y de las consecuencias sociales y económicas de su actividad científica.
La propuesta de Gibbons y Schwartzman presenta varias coincidencias importantes con una segunda corriente, desarrollada desde los modelos administrativos de la empresa moderna que propone superar la noción tradicional de investigación por la de Gestión del Conocimiento (Knowledege management),18 entendida como el conjunto de prácticas aplicadas por las empresas para identificar, producir, representar y di-fundir el conocimiento, con la finalidad de reutilizarlo y garantizar el aprendizaje de la organización. Los programas de la gestión del conocimiento desarrollados desde esta línea están típicamente ligados a los objetivos de la empresa y se piensan para con-ducir al logro de resultados específicos tales como inteligencia compartida, funciona-miento mejorado, ventaja competitiva, o niveles más altos de la innovación. En el fondo de estos discursos, la gestión del conocimiento está profundamente ligada a la utilidad económica y a la capacidad de la empresa para competir en los mercados.
Una tercera tendencia se observa en la Conferencia Mundial sobre la Ciencia para el Siglo XXI, convocada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y el Consejo Internacional para la Ciencia (ICSU) y realizada en Budapest en junio de 1999. La Declaración de Budapest sobre Ciencia y uso del saber científico19 reconoció ampliamente la importancia de la actividad científica y de sus aplicaciones sobre el crecimiento económico y el modelo de desarrollo humano sostenible en el marco de un futuro humano que depende más que nunca de la producción, difusión y utilización equitativa del saber. La Declaración hizo también un especial énfasis en la necesidad de generar una gestión del conocimiento que mitigue la pobreza, y reconoció la necesidad cada vez mayor de conocimientos científicos disponibles para apoyar la adopción de decisiones, ya sea en el sector público o privado, teniendo presente la influencia que la ciencia ha de ejercer en la formulación de políticas de carácter normativo o regulatorio.
RETOS Y OPCIONES
Reconociendo que los retos de la investigación en el campo de la salud pública son complejos, voy a llamar su atención sobre tres asuntos que en mi opinión revisten es-pecial importancia a corto y mediano plazo.
El paradigma académico
El primero y tal vez más cercano a nuestra actividad cotidiana se refiere a los paradigmas que rigen nuestra vida académica en universidades y centros educativos. Los modelos tradicionales que forman académicos e investigadores, muy sólidos en los métodos científicos pero poco comprometidos con la sociedad y sus problemas, ya no son enfoques sostenibles desde ningún punto de vista. Ni los modelos de mercado ni los modelos políticos preocupados por los derechos sociales van a estar dispuestos a seguir apoyando a científicos que investigan solo para publicar. Es posible que la empresa privada acepte universidades y científicos del Modelo II, y lo hará en la medida en que vea en ello una posibilidad de aumentar sus utilidades. Pero esta opción tampoco va a resolver los problemas mundiales de po-breza e inequidad; y es más difícil aún que lo haga en el campo de la salud pública donde muchos de los riesgos están profundamente ligados a la dinámica del modelo económico. El contacto de los investigadores con su realidad social se revela como uno de los principales retos de las instituciones que promueven la gestión social del conocimiento en salud pública.
Para estar a la altura de las exigencias en salud pública, nuestras investigaciones deberán reconocer la complejidad de los determinantes de la salud, especialmente de los determinantes sociales. Ello implica que hagamos un mayor esfuerzo en el desarrollo de enfoques epistemológicos, teóricos y metodológicos capaces de dar cuenta de las dimensiones cuantitativas y cualitativas del proceso salud enfermedad y de las dife-rentes condiciones que determinan su curso. Nuestra decisión deberá cruzar también por las diferentes opciones que hoy orientan la comprensión e intervención de la salud pública, varias de ellas contradictorias, y nos exigirá tomar posición frente al debate. Debo insistir, si me lo permiten, en este punto. La solidez del conocimiento no depende solo del método. Implica ante todo una buena fundamentación epistemológica y conceptual que permita a los académicos y gestores del conocimiento dar sentido al dato y trascender las apariencias.
La gestión del conocimiento como proceso político
El reto en los países pobres es más complejo. La brecha 10/90 no es solo la expresión de la inequidad sino también de los mecanismos que la perpetúan. En el mundo globalizado la gestión del conocimiento es un mecanismo político al servicio de las economías del núcleo. Por esta razón, y por muy doloroso que sea, debemos reconocer que la gestión del conocimiento que requiere nuestra sociedad no se reduce a al mejoramiento de un proceso técnico de adaptación al modelo de producción, y que estaremos muy lejos de resolverlo si lo enfrentamos sólo como un problema de ajuste curricular o de aprendizaje de metodologías de investigación.
Para resolver los problemas relacionados con las inequidades en salud tendremos que desarrollar a corto plazo una gestión del conocimiento capaz de poner la mejor in-formación disponible en manos de las comunidades más necesitadas y promover su aplicación. Más allá de la gestión del conocimiento, nosotros requerimos una “gestión social del conocimiento” que ponga el saber al servicio de la gente y haga del razonamiento y la investigación un componente esencial de las decisiones políticas.
Para quienes trabajamos en el ámbito académico, promover una gestión social del conocimiento implica trabajar arduamente en tres niveles
Reformas técnicas.
Transformar la investigación tipo I en modelos de gestión del saber socialmente más productivos exige efectuar reformas de tipo técnico, como la modificación de nuestros planes curriculares, con el propósito de fortalecer la capacidad de nuestros profesores y estudiantes para generar, procesar, aplicar y difundir información de óptima calidad al mejor nivel de los estándares internacionales. Las reformas técnicas implican hacer esfuerzos cada vez más intensos para que todos nuestros estudiantes tengan acceso a las telecomunicaciones y el Internet desde sus primeros años. Implican también integrar la docencia, la investigación y la exten-sión con el fin de que las actividades académicas de profesores y estudiantes ocu-rran dentro y para las comunidades. Las reformas de tipo técnico comprenden la promoción de un trabajo en equipo guiado por principios de solidaridad, cooperación y transdiciplinariedad más que por la competencia, la elitización y la sectorialidad. El cambio en el modelo nos exige también ajustar el perfil de los investigadores. Ante los retos de la salud pública y sus determi-nantes difícilmente podemos sostener la figura del investigador especialista que trabaja aisladamente en su despacho o su laboratorio. Los nuevos investigadores tendrán que responder a mayores exigencias. Deberán ampliar su repertorio de métodos cuantitativos y cualitativos y ser capaces de desempeñarse en equipos transdiciplinarios. Igualmente deberán desarrollar su capacidad gerencial para administrar el conocimiento como una empresa de interés social. Finalmente, responder a nuestras necesidades en salud nos va a exigir el desarrollo de agendas que definan las prioridades y orienten tanto la asignación de los recursos como la distribución de responsabilidades.
Es evidente que estos ajustes pueden representar un gran esfuerzo para la acade-mia… Pero quizá la mayor dificultad de nuestros centros educativos no radique en los aspectos técnicos sino en la tarea de concertar los principios éticos de una nueva cultura del conocimiento y los compromisos de los académicos frente al poder y las ne-cesidades de las comunidades.
Reformas en la relación ciencia-política
Un segundo reto se refiere romper las barreras entre la academia y el poder político. Un asunto más difícil y espinoso donde debemos prever callejones sin salida. Una opción, en mi concepto equivocada, puede consistir en promover la adhesión acrítica de los académicos a los sistemas políticos. Formar investigadores políticamente correc-tos no es ningún avance. De hecho ha sido una práctica muy extendida en el mundo y la modalidad de los científicos neutrales es una de sus manifestaciones. La libertad de pensamiento y la capacidad para interpretar y criticar la realidad social son propiedades de la academia que deberíamos defender a toda costa.
Romper la brecha entre investigadores y tomadores de decisiones implica hablar lenguajes comunes donde los estudios adquieran un significado social para los invo-lucrados. Más que insistir en que los tomadores de decisiones se ajusten a nuestros rituales metodológicos como si se tratara de un proceso de colonización científica de la sociedad, podríamos promover la generación de espacios de interacción donde in-vestigadores, comunidades y tomadores de decisiones podamos compartir información de doble vía y donde la academia pueda contribuir a aclarar la dinámica de los problemas y proponer las mejores alternativas de intervención.
El saber como factor de empoderamiento de las comunidades
El último punto se refiere a la apropiación del conocimiento por las comunidades y especialmente por aquellas que están más afectadas por la inequidad. La novedad de la gestión social del conocimiento no radica en los métodos para obtener y procesar el dato sino en su capacidad para incorporarse a la cotidianidad de la gente como un recurso que las personas puedan controlar y utilizar de manera consciente para su propio beneficio. Este nivel de trabajo implica generar y mantener espacios de interacción entre los centros académicos, los investigadores y las organizaciones comunitarias donde la gente tenga acceso adecuado a la información y mejore sus competencias para valorar y aplicar el conocimiento. A este respecto emergen de nuevo las formas de interacción social como el espacio más apropiado para superar las brechas: opciones como las redes de investigación, los observatorios y la conformación de grupos de interés se perfilan a su vez como estrategias especialmente valiosas que han mostrado su utilidad en varios frentes.
CONCLUSION
En un mundo donde la globalización ha profundizado pobrezas, inequidades y exclu-siones, pero donde la misma globalización constituye una oportunidad nunca antes vista de compartir esfuerzos y solidaridades, la gestión del conocimiento se revela como un factor esencial del desarrollo humano. Pero no cualquier modelo de gestión, sino una gestión social del conocimiento que contribuya al mejorar el grado de poder de los grupos humanos para comprenderse a sí mismos y para dirigir sus destinos con autonomía y responsabilidad. En el fondo, el problema del conocimiento es el problema del poder… No es entonces un asunto que se resuelva solo desde la técnica ni exclusivamente para alimentar el modelo de producción vigente. Es un asunto que toca con los valores éticos y los compromisos políticos de los diferentes actores sociales y muy especialmente de los académicos y los in-vestigadores a quienes la sociedad ha confiado la delicada misión de salvaguardar este recurso.
Muchas gracias
Referencias
(1) The 10/90 Report on health research. Geneve: World Health Organization; 1999.
(2) World Health Organization. Investing in health and development. Report of the ad hoc committee on health research relating to future intervention
options. 1996. Geneva.
(3) Alliance for Health Policy and Systems Research. Strengthening health systems: the role and promise of policy and systems research. 2004. Geneva, Global Forum for Health Research.
(4) OPS. Ciencia en Pro de la Salud. Notas para la actividad científica para el desa-rrollo de la salud en América Latina y el Caribe. Organización Panamericana de la Salud; 2000.
(5) Weber M. El político y el científico. 8 ed. Madrid: 1994.
(6) Hobbes T. Leviatan. 2 ed. Madrid: 1979.
(7) Segura A. La influencia de la investiga-ción en las políticas de salud y en la práctica sanitaria. Rev Esp Salud Publica 2000; 74(Monográfico).
(8) Walt G. Health policy: An introduction to process and power. Johanesburg: Witwatersrand University Press; 1994.
(9) Stone D, Maxwell S, Keating M. Bridging Research and Policy. An International Workshop. 16-7-2002. UK, Department for International Development Warwick University.
(10) Bronfman M. De la investigación en salud a la política: la difícil traducción. Instituto Nacional de Salud Pública, edi-tor. 2003. México D.F, Manual Moderno.
(11) Weiss C. The many meanings of research utilization. Public Admin review 1979; 39:426-431.
(12) Milio N. La contribución de la investiga-ción. En: Ciudades Sanas: la Nueva Sa-lud Pública y la investigación que nece-sitamos. 3, 155-167. 1993. Revisiones en salud Pública.
(13) Fox D. Health policy and the politics of research in the United States. J Health Polit Policy Law 1990; 15(3):481-499.
(14) Klarman H. Observations on health services research and health policy analysis. Milbank Mem Fund Q Health Soc 1980; 58(2):201-216.
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(16) Gibbons M, Limoges C, Nowotny H, Schwartzman S, Scott P, Trow M. The new production of knowledge : the dynamics of science and research in contemporary societies. 1994. London, Thousand Oaks, Calif.: SAGE Publica-tions.
(17) Nuevas formas de compromiso de la ciencia con la sociedad. Puebla. Mexico: 2003.
(18) Senge P. The fifth discipline: The art & practice of the learning organization. New York: 1990.
(19) Conferencia Mundial sobre la Ciencia para el Siglo XXI: Un nuevo compromi-so. Declaración de Budapest. Declara-ción sobre la Ciencia y el uso del saber científico. http://www campus-oei org/salactsi/budapestdec htm [ 1999 Accesado Nov 1 de 2005
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DOCTOR RUBEN DARIO GOMEZ ARIAS
DESDE LA MEMORIA Y EL SENTIMIENTO GRATO...

NOS PREPARAMOS PARA RECORDAR A LOS MAESTROS EN EL
XX ANIVERSARIO DE LA MUERTE CRUENTA DE LOS DOCTORES HÉCTOR ABAD GOMEZ
Y LEONARDO BETANCUR
La muerte de los seres humanos que se han destacado durante su vida por promover acciones de beneficio para la cultura siempre representa una pérdida de difícil ponderación por parte de los sobrevivientes.
Contra el pensar de quienes se alegran con la muerte de seres humanos excepcionales, otros nos valemos de su aniversario para recordar sus contribuciones a la causa de la supervivencia de la cultura.
Héctor Abad Gómez y Leonardo Betancur fueron dos personajes excepcionales. Cayeron miserablemente acribillados por los disparos de un personaje pagado para eliminarlos en una ciudad como la Medellín de 1987, en la que la lumpenización de la vida contó si no con el aprecio sí con la indiferencia de vastos sectores convencidos de las bondades de exterminar el pensamiento crítico para beneficio de intereses tanto o más mezquinos que los del hampa organizada operando según su mandato.
Como lo recuerda su hijo, Héctor Abad Faciolince en “EL OLVIDO QUE SEREMOS”, la muerte de su padre fue considerada por muchos una contribución generosa y necesaria pues se creía que el Dr. Héctor Abad Gómez era una especie de “guerrillero sin camuflado”. Las acusaciones de “terroristas sin uniforme” contra los portadores de pensamientos críticos respecto de la realidad social no son, pues, en nada novedosas. Entonces, en 1987, tal como hoy ocurre, bajo esa acusación se creyó posible eliminar el conflicto que vive nuestro país, mediante el uso del asesinato contra quienes se sindicaba de ser portadores interesados en su exacerbación.
Creyeron, entonces, que asesinando las flores podían terminar con la primavera. Aunque el jolgorio fue en privado, públicamente se hizo notar que uno de los efectos de estos asesinatos era el de intimidar a los sobrevivientes de tal modo que los beneficiados contaran con el ambiente propicio para eliminar la salud como un derecho y transformarla en una mercancía más. La muerte de Abad y Betancur fue el inicio de una estrategia destinada a facilitar esa transformación en beneficio de intereses financieros que hoy operan como intermediarios que se enriquecen con el negocio de la salud. Después de ellos, otros salubristas fueron asesinados, también bajo la justificación de ser “guerrilleros de civil”, todo como deliberado propósito estratégico.
Nos aprestamos a recordar pues el XX aniversario de la muerte cruenta de esos dos prestigiosos profesionales de la salud pública. Sea este sentido homenaje ocasión para repensar acerca del contexto actual, resultado propiciado por esas y otras muertes más. Maestros de maestros, como lo fueron, nuestra recordación será una demostración de que su enseñanza no fue en vano y que si para algunos, a la iniquidad del asesinato contra un civil se le agrega el insulto de considerarla “daño colateral”, para nosotros siempre será una afrenta a la condición humana. La Cátedra de Salud Pública de la Universidad Libre, seccional Cali, está dando muestra de que es posible lamentarnos de la muerte de nuestros queridos colegas y amigos transformando la funeraria en ágora de reflexión y análisis.
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HACIA "EL OLVIDO QUE SEREMOS"...
lunes, 9 de abril de 2007
REFORMAS SANITARIAS Y POLITICAS PUBLICAS EN SALUD
CATEDRA SALUD PÚBLICA
PENSAR LA SALUD PUBLICA EN EL NUEVO MILENIO
LAS REFORMAS SANITARIAS Y LAS POLÍTICAS PUBLICAS
EN SALUD
CONFERENCISTA INVITAD0: RUBEN DARIO GOMEZ
FECHA: ABRIL 20 DEL 2007
INTRODUCCIÓN
La Facultad de Ciencias de la Salud, desde el Área social, comunitaria y humanística ha creado la Cátedra como un espacio abierto para abordar la Salud Publica en sus distintas dimensiones. En esta segunda ocasión nos corresponde presentar a la comunidad académica y a la sociedad en general del municipio de Cali, uno de las problemáticas que ha dado origen a lineamientos de política nacional en salud y abordada por la Red Colombiana de investigación en Políticas y Sistemas de Salud, en sus distintos nodos sectoriales, apoyada por Colciencias y el Ministerio de la Protección Social: La Salud Publica y la Gestión de las Políticas Publicas
Abordar el tema de la Salud Publica desde la dimensión de las políticas publicas, nos motiva a optar por una mirada a la Salud Publica, en tanto objeto de estudio e investigación y componente de la formación de los profesionales de la salud, desde la relación entre la salud de la gente y la formulación de políticas relacionadas con los servicios de salud y sus determinantes. De ahí que nos importe reflexionar sobre las formas de participación de la gente en la formulación de las políticas que atañen a la atención de la salud individual y colectiva .
Cada sociedad asume la Salud Publica y sus políticas de manera diferente, acordes al contexto político, social, cultural y económico. La manera cultural como se asume la salud publica esta íntimamente relacionada con los modos de producción, las relaciones y sistemas sociales en que esta inmersa. En el caso colombiano, la salud publica, a la luz de las nuevas tendencias y retos, es un derecho esencial que implica, a su vez, reconocer que este derecho está vulnerado por los intereses particulares y el modelo de rentabilidad y acumulación, que prima, hoy, sobre las necesidades de los individuos y colectividades.
Como proceso social, la salud pública está determinada por múltiples factores que inciden en las condiciones de vida de los grupos humanos, constituyéndose, a su vez , en campos de investigación, que permitirían describir, comprender y explicar los distintos fenómenos que determinan las carencias y las potencialidades de los servicios de salud del sistema, las organizaciones sociales y comunitarias, las condiciones ambientales, laborales, como determinantes del estado de salud de la población.
Las políticas sanitarias, están orientadas actualmente por la racionalidad económicista y se articulan a reformas que implican sistemas de privatización del aseguramiento y supuestos mecanismos de competencia regulada. Factores estos que han incidido en el deterioro de los indicadores de salud y de las condiciones de vida y salud de la población.
Comprender la salud pública desde la formulación de las políticas y el análisis de su gestión, forma parte de la responsabilidad y compromiso social que como profesionales y trabajadores de la salud, desde la docencia, la investigación, la proyección social en las universidades y desde los servicios de salud, tenemos como comunidad sanitaria.
OBJETIVOS
• Aproximarnos al análisis de la gestión de la Salud Publica, entendida como una política de Estado.
• Generar en la comunidad académica y sociedad en general, una reflexión que permitan acercarnos a la situación por la que atraviesa el sistema de salud actual a la luz de las reformas.
• Considerar la Salud Publica y sus relaciones con los determinantes y condicionantes sociales, como campo del conocimiento para la investigación.
• Participar como Universidad en la red de investigación para la gestión del conocimiento en Salud Publica, creando grupos de estudio y / o trabajo, donde la investigación, la docencia y la proyección social, sean los ejes articuladores del proceso.
• Abrir el debate en torno a las reformas posibles y pendientes al actual sistema sanitario en Colombia.
SEMBLANZA DEL INVITADO
El Dr. Rubén Darío Gómez es médico egresado de la Universidad de Antioquia, con maestría y doctorado en Salud Publica. Su tesis doctoral fue laureada por la Universidad de Alicante en España la cual versó sobre el tema de la Mortalidad evitable como indicador de impacto de la Reforma Sanitaria en Colombia. ( 1985-2001 ). Ha ocupado diversos e importantes cargos directivos en el Sistema de Salud de Antioquia. Es coordinador, actualmente, del proyecto interinstitucional de Gestión de Políticas Públicas y Salud desde el año 2001, desde donde ha generado y motivado, en distintas regiones del país, la conformación de redes y grupos que participan activamente en el análisis, evaluación y formulación de políticas en salud.
Es Secretario Ejecutivo de la Red Colombiana de investigación en Políticas y Sistemas de Salud; docente Universitario en pre-grado y postgrados en epidemiología, gestión de políticas publicas, metodología de investigación en Salud, entre otros. Coordinador del programa de Maestría en Salud Publica de la Universidad de Antioquia. Ha sido consultor para diferentes proyectos en el campo de la Salud Publica y la Epidemiología, en proyectos tales como: El proyecto de descentralización de los sistemas de salud en Paraguay con la Universidad de la Florida (USA). También ha participado como consultor para la Asociación Colombiana de la Salud ASSALUD, en el informe al Congreso sobre evaluación de la Ley 100 de 1993 y en el Proyecto de descentralización del Sistema Local de salud de Viota (Cundinamarca).
PROGRAMA
Lugar: Auditório Gerardo Molina, Edificio Universidad Libre Seccional Cali
7:00 AM- 9:30 AM Conversatorio entre el invitado y la comunidad academica
10:00 AM- 12:00 M Disertaciòn del Doctor Rubèn Darìo Gòmez: “PENSAR LA SALUD PUBLICA EN EL NUEVO MILENIO. LAS REFORMAS SANITARIAS Y LAS POLÍTICAS PUBLICAS EN SALUD EN LA COLOMBIA DE HOY.”
2:30 PM– 4:00 PM Panel: “POR UNA REFORMA AL PENSAMIENTO SANITARISTA: HACIA UNA CONSTRUCCIÒN DE LO PUBLICO COMO JUSTICIA SANITARIA.”
4:00 PM- 5:00 PM Acto Cultural.
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AMPARO VESGA
Enfermera Profesional - MSP
PENSAR LA SALUD PUBLICA EN EL NUEVO MILENIO
LAS REFORMAS SANITARIAS Y LAS POLÍTICAS PUBLICAS
EN SALUD
CONFERENCISTA INVITAD0: RUBEN DARIO GOMEZ
FECHA: ABRIL 20 DEL 2007
INTRODUCCIÓN
La Facultad de Ciencias de la Salud, desde el Área social, comunitaria y humanística ha creado la Cátedra como un espacio abierto para abordar la Salud Publica en sus distintas dimensiones. En esta segunda ocasión nos corresponde presentar a la comunidad académica y a la sociedad en general del municipio de Cali, uno de las problemáticas que ha dado origen a lineamientos de política nacional en salud y abordada por la Red Colombiana de investigación en Políticas y Sistemas de Salud, en sus distintos nodos sectoriales, apoyada por Colciencias y el Ministerio de la Protección Social: La Salud Publica y la Gestión de las Políticas Publicas
Abordar el tema de la Salud Publica desde la dimensión de las políticas publicas, nos motiva a optar por una mirada a la Salud Publica, en tanto objeto de estudio e investigación y componente de la formación de los profesionales de la salud, desde la relación entre la salud de la gente y la formulación de políticas relacionadas con los servicios de salud y sus determinantes. De ahí que nos importe reflexionar sobre las formas de participación de la gente en la formulación de las políticas que atañen a la atención de la salud individual y colectiva .
Cada sociedad asume la Salud Publica y sus políticas de manera diferente, acordes al contexto político, social, cultural y económico. La manera cultural como se asume la salud publica esta íntimamente relacionada con los modos de producción, las relaciones y sistemas sociales en que esta inmersa. En el caso colombiano, la salud publica, a la luz de las nuevas tendencias y retos, es un derecho esencial que implica, a su vez, reconocer que este derecho está vulnerado por los intereses particulares y el modelo de rentabilidad y acumulación, que prima, hoy, sobre las necesidades de los individuos y colectividades.
Como proceso social, la salud pública está determinada por múltiples factores que inciden en las condiciones de vida de los grupos humanos, constituyéndose, a su vez , en campos de investigación, que permitirían describir, comprender y explicar los distintos fenómenos que determinan las carencias y las potencialidades de los servicios de salud del sistema, las organizaciones sociales y comunitarias, las condiciones ambientales, laborales, como determinantes del estado de salud de la población.
Las políticas sanitarias, están orientadas actualmente por la racionalidad económicista y se articulan a reformas que implican sistemas de privatización del aseguramiento y supuestos mecanismos de competencia regulada. Factores estos que han incidido en el deterioro de los indicadores de salud y de las condiciones de vida y salud de la población.
Comprender la salud pública desde la formulación de las políticas y el análisis de su gestión, forma parte de la responsabilidad y compromiso social que como profesionales y trabajadores de la salud, desde la docencia, la investigación, la proyección social en las universidades y desde los servicios de salud, tenemos como comunidad sanitaria.
OBJETIVOS
• Aproximarnos al análisis de la gestión de la Salud Publica, entendida como una política de Estado.
• Generar en la comunidad académica y sociedad en general, una reflexión que permitan acercarnos a la situación por la que atraviesa el sistema de salud actual a la luz de las reformas.
• Considerar la Salud Publica y sus relaciones con los determinantes y condicionantes sociales, como campo del conocimiento para la investigación.
• Participar como Universidad en la red de investigación para la gestión del conocimiento en Salud Publica, creando grupos de estudio y / o trabajo, donde la investigación, la docencia y la proyección social, sean los ejes articuladores del proceso.
• Abrir el debate en torno a las reformas posibles y pendientes al actual sistema sanitario en Colombia.
SEMBLANZA DEL INVITADO
El Dr. Rubén Darío Gómez es médico egresado de la Universidad de Antioquia, con maestría y doctorado en Salud Publica. Su tesis doctoral fue laureada por la Universidad de Alicante en España la cual versó sobre el tema de la Mortalidad evitable como indicador de impacto de la Reforma Sanitaria en Colombia. ( 1985-2001 ). Ha ocupado diversos e importantes cargos directivos en el Sistema de Salud de Antioquia. Es coordinador, actualmente, del proyecto interinstitucional de Gestión de Políticas Públicas y Salud desde el año 2001, desde donde ha generado y motivado, en distintas regiones del país, la conformación de redes y grupos que participan activamente en el análisis, evaluación y formulación de políticas en salud.
Es Secretario Ejecutivo de la Red Colombiana de investigación en Políticas y Sistemas de Salud; docente Universitario en pre-grado y postgrados en epidemiología, gestión de políticas publicas, metodología de investigación en Salud, entre otros. Coordinador del programa de Maestría en Salud Publica de la Universidad de Antioquia. Ha sido consultor para diferentes proyectos en el campo de la Salud Publica y la Epidemiología, en proyectos tales como: El proyecto de descentralización de los sistemas de salud en Paraguay con la Universidad de la Florida (USA). También ha participado como consultor para la Asociación Colombiana de la Salud ASSALUD, en el informe al Congreso sobre evaluación de la Ley 100 de 1993 y en el Proyecto de descentralización del Sistema Local de salud de Viota (Cundinamarca).
PROGRAMA
Lugar: Auditório Gerardo Molina, Edificio Universidad Libre Seccional Cali
7:00 AM- 9:30 AM Conversatorio entre el invitado y la comunidad academica
10:00 AM- 12:00 M Disertaciòn del Doctor Rubèn Darìo Gòmez: “PENSAR LA SALUD PUBLICA EN EL NUEVO MILENIO. LAS REFORMAS SANITARIAS Y LAS POLÍTICAS PUBLICAS EN SALUD EN LA COLOMBIA DE HOY.”
2:30 PM– 4:00 PM Panel: “POR UNA REFORMA AL PENSAMIENTO SANITARISTA: HACIA UNA CONSTRUCCIÒN DE LO PUBLICO COMO JUSTICIA SANITARIA.”
4:00 PM- 5:00 PM Acto Cultural.
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AMPARO VESGA
Enfermera Profesional - MSP
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SALUD PUBLICA Y NUEVO MILENIO
miércoles, 21 de marzo de 2007
PRESENTACION DE LA DOCTORA HELENA ESPINOSA
CATEDRA DE SALUD PÚBLICA
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
UNIVERSIDAD LIBRE - CALI
PALABRAS DE PRESENTACIÓN DE LA DOCTORA HELENA ESPINOSA DE RESTREPO
Si nos hemos congregado hoy alrededor de la Salud Pública, es porque creemos en las ventajas que tiene la creación de espacios de reflexión intelectual y académica, ventajas que no vacilamos en llamar por su nombre: ventajas espirituales. No es esta una época propiamente propicia para conseguirlas pero en lugar de un catálogo de lamentaciones debemos apelar a la tozudez y a la porfía que todos estos años de participación militante en la defensa del pensamiento nos han brindado a muchos de los que nos congregamos hoy, aquí, en este recinto que rinde memoria con su nombre a ese gran intelectual colombiano llamado Gerardo Molina.
Dada la pequeñez de tantas cosas “busca el espíritu mejores aires, mejores aires”, clamaba el poeta León de Greiff para darnos a conocer nuevas versiones de fugas a la realidad, la del intelecto y la idea, la de la memoria y la escritura, la de la meditación reflexiva y la paciencia. Este espacio que inauguramos hoy en la ciudad de Santiago de Cali - y al que invitamos a todos aquellos que se sientan concernidos por el afán de superar la reducción de la vida a la pequeñez de tantas cosas -, será territorio conducente a que el espíritu encuentre mejores aires.
Me complace y me honra presentar ante ustedes, hoy, a Helena Espinosa de Restrepo, la profesora, la compañera de aventuras intelectuales, la acompañante de numerosas veladas musicales. Deseo dejar constancia que he propuesto su nombre a la Comisión encargada de la organización de estas Jornadas en su condición de profesional y de amiga, porque ella me ha permitido honrar la admiración que tengo por su trabajo profesional con una amistad que considero la mejor de las patrias posibles en un mundo que, despojando de la subjetividad a los seres humanos les conduce a los atolladeros de la instrumentación de la relación con el otro.
Honraré el encargo de presentarla comunicándoles a ustedes quién es la persona que es Helena Espinosa. Lipovetski, el autor de “La Tercera Mujer”, tendría en ella un magnífico ejemplo de cómo una mujer ha sido capaz de sortear los imperativos que su género ha recibido de la cultura en estos tiempos, logrando establecer simultáneamente una bonita familia y un recorrido académico de amplio espectro y alcances insospechados. Segura de su recorrido, en la actualidad recorre el continente americano, desde el Canadá hasta la Argentina, promoviendo las ideas que su experiencia le han concedido, a profesionales de la salud y con toda la generosidad del mundo.
Después de su graduación como médica de la Universidad del Valle, Helena Espinosa, habiendo sido residente en Patología y Bioquímica en esa Universidad, pronto se vinculó al campo de la Salud Pública, obteniendo su maestría en la Universidad de Antioquia e iniciando un recorrido de formación en varias materias tanto a nivel nacional como internacional. Simultáneamente hizo comenzó y continuó su carrera como docente ocupando funciones que iniciaron con la condición de monitora, pasando por instructora y llegando a la condición de profesora en universidades como la del Valle, la de Antioquia, la UPB y el CES de Medellín, la Universidad del Estado de Luisiana en EEUU y, en la actualidad, el Instituto Valenciano de Salud Pública de Valencia, España.
Su recorrido académico e investigativo la ha llevado a ocupar posiciones que van desde la condición de asesora de varias secretarías de salud del país, pasando por la condición de Secretaria de Salud del Municipio de Medellín y llegando a ocupar diversos cargos en Washington, en la Organización Panamericana de la Salud, como la coordinación del Programa de Salud del Adulto, la coordinación del Programa de Promoción de la Salud y la Dirección de la División de Promoción y Protección de la Salud. En la actualidad trabaja como consultora privada en Salud Pública y Promoción de la Salud, ofreciendo sus servicios a todo tipo de entidades públicas y privadas, como ya decíamos, a lo largo de todo el continente americano.
En el campo de la Promoción de la Salud Mental Helena Espinosa ha realizado contribuciones que enriquecen el estado del arte actual de la materia con extensiones a otros campos, dada la indiscutible relación de doble vía entre la salud mental y otras esferas de la existencia humana.
Aproximadamente 120 publicaciones científicas dan testimonio de esta contribución, que ha versado fundamentalmente alrededor de ideas tales como calidad de vida, municipios saludables, vigilancia epidemiológica, prevención en salud, estrategias de participación comunitaria, papel de la educación en diversos ámbitos de la salud, violencia y salud mental, promoción de la salud mental, etc. También ha sido traductora del trabajo de autoridades en el campo de la Salud Pública.
Ha recibido numerosos premios y distinciones a lo largo de su vida, entre ellos se destacan:
Premio al mejor trabajo de Investigación en Hipertensión Arterial, en el III Congreso Nacional de Medicina Interna, Colombia, 1974.
Consultora científica ad honorem, Laboratorios de Investigación Merck, Sharp y Dohme en Colombia, 1975.
Representante del Sr. Ministro de Salud de Colombia a la Honorable Junta Directiva del Hospital General de Medellín, Ciudad de Medellín, Colombia,1974-1981.
.
Miembro Honorario de la Asociación Colombiana de Epidemiología desde 1986.
Presidenta Honoraria de la Asociación de Mujeres de América Latina para el Control del Tabaquismo, Río de Janeiro, Brasil, 1992.
Profesora Honoraria de la Universidad de Antioquia, Medellín Colombia. Resolución Rectoral 4131, 16 de septiembre de 1993.
Declarada Huésped de Honor del Cantón de San Carlos, Acuerdo 073 del 20 de julio de 1994, Ciudad Quesada, San Carlos, Costa Rica.
Miembro del Consejo Editorial de la Revista “Journal of Public Health Policy”, 1993-1995. Corresponsal editora para Colombia: 1995--
Declarada Huésped de Honor de los Municipios de Cumarebo en Venezuela (1995) y de la Ciudad de Manizales, Colombia (1996) por decretos de las respectivas Alcaldías.
Homenajes recibidos en Campinas Brasil (Marzo 1996) y Santa Fe de Bogota, (abril 1996).
Pergamino de la Congregación Mariana de Medellín y el Centro Cardiovascular Santa María de Medellín en el que “rinden homenaje de gratitud a su fundadora, Helena Espinosa de Restrepo” del Programa de Hipertensión Arterial en la conmemoración de 20 años de su creación. Diciembre de 1996.
Miembro del Comité Científico Internacional para la planeación del Primer Congreso Mundial de Salud y Medio Ambiente Urbano. Madrid, España, 1996-1998.
Miembro del Comité Honorario del Congreso Mundial de la Unión Internacional de Promoción de la Salud y Educación para la Salud, (International Union of Health Promotion and Health Education IUHPE) Puerto Rico, junio 20-26, 1998.
Miembro del Comité Editorial del Journal of Epidemiology and Community Health. Enero 1998--
Coordinadora Académica del III Congreso de las Américas de Municipios y Comunidades Saludables, Medellín, Colombia marzo 8-12, 1999.
Distinción con Placa de Plata de “Los Alcaldes de las Américas” en marzo de 1999 durante el III Congreso de las Américas de Municipios y Comunidades Saludables. Marzo 8-12 Medellín, Colombia
Miembro de Grupo de Técnicos Expertos ad-hoc de la Organización Mundial de la Salud y su Departamento de Promoción de la Salud. (part of technical expert group to support WHO and its Department of Health Promotion) julio/1999 –julio/ 2000.
Designada por la Asociación Americana de Salud Pública para el cargo honorífico de Vicepresidenta para Latinoamérica. (Vicepresident for Latin America for the period 1999-2000).
Miembro del Comité Asesor Internacional de la Revista de la Facultad Nacional de Salud Pública, mayo 2000--
Elegida como miembro del Consejo de Administración (Board of Trustees) de la Unión Internacional de Promoción y Educación para la Salud , UIPES (International Union of Health Promotion and Health Education, IUHPE) para el período 2001-2007, París, julio 2001.
Mención de Honor conferida por la Gobernación del Huila, Secretaría de Salud Departamental. Noviembre 23 de 2001
Medalla y Pergamino ORDEN LICEO BENALCAZAR, Cali, junio 8, 2002 a la egresada con la hoja de vida más sobresaliente en el ámbito profesional y científico.
Medalla otorgada pro la Universidad de San Marcos, Facultad de Medicina. Lima, Perú, diciembre 2003.
Distinción de “Reconocimiento Institucional por su sobresaliente y distinguida trayectoria profesional”. Diploma y Resolución No.136, de noviembre 3 de 2005 del Consejo Académico de la Universidad del Valle en el acto de conmemoración de los 60 años de la Universidad: distinciones a egresados destacados a nivel nacional e internacional.
Además, Helena Espinosa pertenece a diversas academias y comités editoriales de prestigiosas revistas en el campo de la salud pública, entre ellas:
Academia de Medicina de Medellín, Ciudad de Medellín, Colombia, Miembro Activo 1976-1982. Miembro Correspondiente 1982.
Academia Nacional de Medicina de Colombia, Miembro Correspondiente 1982.
International Association of Epidemiology (IEA) 1976-2001.
Interamerican Society of Hypertension (1981-1986)
Asociación Profesional Femenina de Antioquia, Colombia (1963-1982)
American Public Health Association (activa hasta 2003)
Miembro Fundador de la Asociación Médica del Caribe (AMECA) 1995.
International Union of Health Promotion and Health Education (activa, y miembro del Consejo de Administración)).
Asociación Interdisciplinaria de Gerontología- AIG- de Colombia, 1998-2003
Asociación de Egresados Facultad Nacional de Salud Pública de la
Universidad de Antioquia (ASESPUA) 2001-2002
Doctora Espinosa: sé muy bien que la trayectoria de toda una vida no puede resumirse en una presentación, pero espero haber comunicado lo principal a este auditorio de jóvenes estudiantes que hoy tendrán el privilegio de escucharla.
Como colega y amigo, quiero manifestarle nuestra profunda complacencia al contar con su generosa presencia, hoy, entre nosotros, una comunidad académica que nació al tenor de la preocupación que hemos compartido con usted y que coloca en el horizonte de nuestra práctica problemas cruciales para la supervivencia de la humanidad y de la cultura.
Permítame agradecerle a nombre de la Universidad Libre, de su Facultad de Ciencias de la Salud y del Área Social y Comunitaria.
Nos es muy grato suscribirnos con usted como destinatarios agradecidos de un saber que ha construido con su experiencia. La invito para que tome la palabra y nos presente su conferencia.
EDUARDO BOTERO
Médico - Psicoanalista
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
UNIVERSIDAD LIBRE - CALI
PALABRAS DE PRESENTACIÓN DE LA DOCTORA HELENA ESPINOSA DE RESTREPO
Si nos hemos congregado hoy alrededor de la Salud Pública, es porque creemos en las ventajas que tiene la creación de espacios de reflexión intelectual y académica, ventajas que no vacilamos en llamar por su nombre: ventajas espirituales. No es esta una época propiamente propicia para conseguirlas pero en lugar de un catálogo de lamentaciones debemos apelar a la tozudez y a la porfía que todos estos años de participación militante en la defensa del pensamiento nos han brindado a muchos de los que nos congregamos hoy, aquí, en este recinto que rinde memoria con su nombre a ese gran intelectual colombiano llamado Gerardo Molina.
Dada la pequeñez de tantas cosas “busca el espíritu mejores aires, mejores aires”, clamaba el poeta León de Greiff para darnos a conocer nuevas versiones de fugas a la realidad, la del intelecto y la idea, la de la memoria y la escritura, la de la meditación reflexiva y la paciencia. Este espacio que inauguramos hoy en la ciudad de Santiago de Cali - y al que invitamos a todos aquellos que se sientan concernidos por el afán de superar la reducción de la vida a la pequeñez de tantas cosas -, será territorio conducente a que el espíritu encuentre mejores aires.
Me complace y me honra presentar ante ustedes, hoy, a Helena Espinosa de Restrepo, la profesora, la compañera de aventuras intelectuales, la acompañante de numerosas veladas musicales. Deseo dejar constancia que he propuesto su nombre a la Comisión encargada de la organización de estas Jornadas en su condición de profesional y de amiga, porque ella me ha permitido honrar la admiración que tengo por su trabajo profesional con una amistad que considero la mejor de las patrias posibles en un mundo que, despojando de la subjetividad a los seres humanos les conduce a los atolladeros de la instrumentación de la relación con el otro.
Honraré el encargo de presentarla comunicándoles a ustedes quién es la persona que es Helena Espinosa. Lipovetski, el autor de “La Tercera Mujer”, tendría en ella un magnífico ejemplo de cómo una mujer ha sido capaz de sortear los imperativos que su género ha recibido de la cultura en estos tiempos, logrando establecer simultáneamente una bonita familia y un recorrido académico de amplio espectro y alcances insospechados. Segura de su recorrido, en la actualidad recorre el continente americano, desde el Canadá hasta la Argentina, promoviendo las ideas que su experiencia le han concedido, a profesionales de la salud y con toda la generosidad del mundo.
Después de su graduación como médica de la Universidad del Valle, Helena Espinosa, habiendo sido residente en Patología y Bioquímica en esa Universidad, pronto se vinculó al campo de la Salud Pública, obteniendo su maestría en la Universidad de Antioquia e iniciando un recorrido de formación en varias materias tanto a nivel nacional como internacional. Simultáneamente hizo comenzó y continuó su carrera como docente ocupando funciones que iniciaron con la condición de monitora, pasando por instructora y llegando a la condición de profesora en universidades como la del Valle, la de Antioquia, la UPB y el CES de Medellín, la Universidad del Estado de Luisiana en EEUU y, en la actualidad, el Instituto Valenciano de Salud Pública de Valencia, España.
Su recorrido académico e investigativo la ha llevado a ocupar posiciones que van desde la condición de asesora de varias secretarías de salud del país, pasando por la condición de Secretaria de Salud del Municipio de Medellín y llegando a ocupar diversos cargos en Washington, en la Organización Panamericana de la Salud, como la coordinación del Programa de Salud del Adulto, la coordinación del Programa de Promoción de la Salud y la Dirección de la División de Promoción y Protección de la Salud. En la actualidad trabaja como consultora privada en Salud Pública y Promoción de la Salud, ofreciendo sus servicios a todo tipo de entidades públicas y privadas, como ya decíamos, a lo largo de todo el continente americano.
En el campo de la Promoción de la Salud Mental Helena Espinosa ha realizado contribuciones que enriquecen el estado del arte actual de la materia con extensiones a otros campos, dada la indiscutible relación de doble vía entre la salud mental y otras esferas de la existencia humana.
Aproximadamente 120 publicaciones científicas dan testimonio de esta contribución, que ha versado fundamentalmente alrededor de ideas tales como calidad de vida, municipios saludables, vigilancia epidemiológica, prevención en salud, estrategias de participación comunitaria, papel de la educación en diversos ámbitos de la salud, violencia y salud mental, promoción de la salud mental, etc. También ha sido traductora del trabajo de autoridades en el campo de la Salud Pública.
Ha recibido numerosos premios y distinciones a lo largo de su vida, entre ellos se destacan:
Premio al mejor trabajo de Investigación en Hipertensión Arterial, en el III Congreso Nacional de Medicina Interna, Colombia, 1974.
Consultora científica ad honorem, Laboratorios de Investigación Merck, Sharp y Dohme en Colombia, 1975.
Representante del Sr. Ministro de Salud de Colombia a la Honorable Junta Directiva del Hospital General de Medellín, Ciudad de Medellín, Colombia,1974-1981.
.
Miembro Honorario de la Asociación Colombiana de Epidemiología desde 1986.
Presidenta Honoraria de la Asociación de Mujeres de América Latina para el Control del Tabaquismo, Río de Janeiro, Brasil, 1992.
Profesora Honoraria de la Universidad de Antioquia, Medellín Colombia. Resolución Rectoral 4131, 16 de septiembre de 1993.
Declarada Huésped de Honor del Cantón de San Carlos, Acuerdo 073 del 20 de julio de 1994, Ciudad Quesada, San Carlos, Costa Rica.
Miembro del Consejo Editorial de la Revista “Journal of Public Health Policy”, 1993-1995. Corresponsal editora para Colombia: 1995--
Declarada Huésped de Honor de los Municipios de Cumarebo en Venezuela (1995) y de la Ciudad de Manizales, Colombia (1996) por decretos de las respectivas Alcaldías.
Homenajes recibidos en Campinas Brasil (Marzo 1996) y Santa Fe de Bogota, (abril 1996).
Pergamino de la Congregación Mariana de Medellín y el Centro Cardiovascular Santa María de Medellín en el que “rinden homenaje de gratitud a su fundadora, Helena Espinosa de Restrepo” del Programa de Hipertensión Arterial en la conmemoración de 20 años de su creación. Diciembre de 1996.
Miembro del Comité Científico Internacional para la planeación del Primer Congreso Mundial de Salud y Medio Ambiente Urbano. Madrid, España, 1996-1998.
Miembro del Comité Honorario del Congreso Mundial de la Unión Internacional de Promoción de la Salud y Educación para la Salud, (International Union of Health Promotion and Health Education IUHPE) Puerto Rico, junio 20-26, 1998.
Miembro del Comité Editorial del Journal of Epidemiology and Community Health. Enero 1998--
Coordinadora Académica del III Congreso de las Américas de Municipios y Comunidades Saludables, Medellín, Colombia marzo 8-12, 1999.
Distinción con Placa de Plata de “Los Alcaldes de las Américas” en marzo de 1999 durante el III Congreso de las Américas de Municipios y Comunidades Saludables. Marzo 8-12 Medellín, Colombia
Miembro de Grupo de Técnicos Expertos ad-hoc de la Organización Mundial de la Salud y su Departamento de Promoción de la Salud. (part of technical expert group to support WHO and its Department of Health Promotion) julio/1999 –julio/ 2000.
Designada por la Asociación Americana de Salud Pública para el cargo honorífico de Vicepresidenta para Latinoamérica. (Vicepresident for Latin America for the period 1999-2000).
Miembro del Comité Asesor Internacional de la Revista de la Facultad Nacional de Salud Pública, mayo 2000--
Elegida como miembro del Consejo de Administración (Board of Trustees) de la Unión Internacional de Promoción y Educación para la Salud , UIPES (International Union of Health Promotion and Health Education, IUHPE) para el período 2001-2007, París, julio 2001.
Mención de Honor conferida por la Gobernación del Huila, Secretaría de Salud Departamental. Noviembre 23 de 2001
Medalla y Pergamino ORDEN LICEO BENALCAZAR, Cali, junio 8, 2002 a la egresada con la hoja de vida más sobresaliente en el ámbito profesional y científico.
Medalla otorgada pro la Universidad de San Marcos, Facultad de Medicina. Lima, Perú, diciembre 2003.
Distinción de “Reconocimiento Institucional por su sobresaliente y distinguida trayectoria profesional”. Diploma y Resolución No.136, de noviembre 3 de 2005 del Consejo Académico de la Universidad del Valle en el acto de conmemoración de los 60 años de la Universidad: distinciones a egresados destacados a nivel nacional e internacional.
Además, Helena Espinosa pertenece a diversas academias y comités editoriales de prestigiosas revistas en el campo de la salud pública, entre ellas:
Academia de Medicina de Medellín, Ciudad de Medellín, Colombia, Miembro Activo 1976-1982. Miembro Correspondiente 1982.
Academia Nacional de Medicina de Colombia, Miembro Correspondiente 1982.
International Association of Epidemiology (IEA) 1976-2001.
Interamerican Society of Hypertension (1981-1986)
Asociación Profesional Femenina de Antioquia, Colombia (1963-1982)
American Public Health Association (activa hasta 2003)
Miembro Fundador de la Asociación Médica del Caribe (AMECA) 1995.
International Union of Health Promotion and Health Education (activa, y miembro del Consejo de Administración)).
Asociación Interdisciplinaria de Gerontología- AIG- de Colombia, 1998-2003
Asociación de Egresados Facultad Nacional de Salud Pública de la
Universidad de Antioquia (ASESPUA) 2001-2002
Doctora Espinosa: sé muy bien que la trayectoria de toda una vida no puede resumirse en una presentación, pero espero haber comunicado lo principal a este auditorio de jóvenes estudiantes que hoy tendrán el privilegio de escucharla.
Como colega y amigo, quiero manifestarle nuestra profunda complacencia al contar con su generosa presencia, hoy, entre nosotros, una comunidad académica que nació al tenor de la preocupación que hemos compartido con usted y que coloca en el horizonte de nuestra práctica problemas cruciales para la supervivencia de la humanidad y de la cultura.
Permítame agradecerle a nombre de la Universidad Libre, de su Facultad de Ciencias de la Salud y del Área Social y Comunitaria.
Nos es muy grato suscribirnos con usted como destinatarios agradecidos de un saber que ha construido con su experiencia. La invito para que tome la palabra y nos presente su conferencia.
EDUARDO BOTERO
Médico - Psicoanalista
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